publicación digital geográfica

Mapas Cartográficos

El hombre ha empleado mapas desde la más remota antigüedad. Probablemente ya los hacían en épocas prehistóricas. Es posible que incluso algunos dibujos encontrados en cuevas y refugios, con un significado desconocido hasta el momento, sean croquis de los territorios donde vivían y cazaban. Tanto las civilizaciones antiguas como los pueblos primitivos, tuvieron como soporte de los mapas a una plural variedad de materiales; grabados sobre madera, sobre piedra, o sobre tabletas de arcilla cocida, pintadas sobre la piel previamente preparada de un animal o hechos en un entramado de piezas de madera, se constituyen en representaciones que hicieron con base en su percepción natural.

La idea de que la Tierra era una esfera y no un disco plano fue enunciada primero por Pitágoras y los discípulos de su escuela. En el siglo IV a de C., esta idea, apoyada por Sócrates, Platón y Aristóteles, estaba ya plenamente admitida. En el siglo III, fue cuando Eratóstenes, director de la escuela de Alejandría, emprendía la tarea de medir el radio de la Tierra llegando a un valor muy aproximado a la realidad. Eratóstenes midió la distancia según un arco de meridiano entre Siena (la actual Asuán, situada cerca del trópico de Cáncer) y Alejandría, calculando su diferencia de latitudes por la altura del sol al mediodía en el solsticio de verano en Alejandría, pues en Siena los rayos eran cenitales en aquel momento.

En efecto parece que de sus cálculos se deduce un valor del arco de grado de meridiano de 110 Km, bien próximo al verdadero. (111 Km.). Es interesante considerar que aunque la idea de Eratóstenes era genial, en el éxito de su cálculo influyó mucho la suerte, porque todos sus datos eran aproximados pero erróneos. En realidad el Sol no culminaba sobre Siena, puesto que no está justo en el trópico, Alejandría y Siena no están en el mismo meridiano y la medición de distancia era por demás aleatoria, ya que la estimó en función del tiempo que tardaban en recorrerla las caravanas.

Estas mediciones de Eratóstenes fueron rectificadas un siglo después por Posidonio, quien dio al tamaño del grado de la circunferencia del meridiano un valor mucho menor. Este último valor, que en realidad era muy inferior al verdadero, fue adoptado por Ptolomeo y legado a los cartógrafos del siglo XV, lo cual dio lugar al error de Cristóbal Colón tomando América por Asia, puesto que había calculado como menor el tamaño de la Tierra.

El apogeo de la cartografía griega está unido al nombre de Claudio Ptolomeo que vivió en Alejandría en los años 90 al 168 después de J.C., cuando aquellas tierras pertenecían al Imperio Romano. Ptolomeo es autor del primer Atlas Universal, en el cual no sólo usa meridianos y paralelos y sitúa poblaciones por coordenadas, sino que emplea proyecciones cónicas. Fue fundamentalmente astrónomo y matemático; su famosa geografía, compuesta de 8 volúmenes, es esencialmente una tabla de coordenadas geográficas, una extensa relación de unos 8000 nombres de lugares con latitudes y longitudes para determinar su posición, a manera de una guía o vademécum. Solamente dos de los ocho volúmenes tratan de principios teóricos de cartografía, geografía matemática y proyecciones.

Durante la edad media el atlas de Ptolomeo fue reproducido muchas veces en el mundo musulmán (Almagesto) y en los siglos XV y XVI fue impreso en varias ocasiones en Occidente, donde no se conoció hasta 1477. En sus mapas la representación de la península no es muy correcta en su forma, pero está llena de detalles que reflejan los conocimientos de la época. Desde entonces, el desarrollo de la cartografía alcanzó grandes avances, surgiendo conceptos interesantes como las proyecciones cartográficas, así como diversos tratadistas que planteaban proyecciones que mejor satisficieran propósitos específicos en virtud de los intereses de los mapas.

El propósito de las proyecciones de mapas, generales o específicas, ha sido discutido en innumerables artículos, documentos y libros desde la época del astrónomo Ptolomeo, y las proyecciones son conocidas en uso por lo menos desde hace tres o cuatro siglos. La mayoría de las proyecciones ampliamente utilizadas han sido desarrolladas entre los siglos XVI y XIX, y otras variaciones han sido formuladas en el siglo XX.